
Con la simple acción de una mano sobre un interruptor se produce un milagro: una estancia oscura se llena de claridad en un instante, un aparato inerte cobra vida. Es como un prodigio tan habitual, que raramente nos planteamos de dónde viene la electricidad, cómo se genera y por qué es tan cara.
A lo largo de este artículo intentaremos revelar estos y otros misterios relacionados con la rica y gran desconocida: la electricidad.
”La generación de electricidad ha experimentado un descenso en favor de los ciclos combinados”.
Este es el título de un artículo que una famosa compañía eléctrica ha publicado recientemente en su blog. Si no sabes lo que son los ciclos combinados, está claro que no entiendes lo que la compañía está anunciando. Vamos a intentar aclararlo.
Este verano de temperaturas altísimas, aparatos como el aire acondicionado o los sistemas de refrigeración han sido los grandes deseados. A pesar de ello, la demanda de electricidad ha experimentado un descenso de un 2,3% respecto a las cifras del año 2021. ¿Qué ha pasado? La respuesta es que los ciclos combinados han cubierto hasta el 33% de la generación, hasta alcanzar los 22.077 gigavatios hora (GWh).
Esta jerga pseudocientífica nubla su significado a la mayoría de los mortales que se limitan a recibir (con dolor) la factura de la luz y a pagarla (religiosamente, con abnegación sumisa).
Significa que la generación de electricidad se ha hecho a través de un tipo de industria llamada de ciclo combinado, relacionada con las centrales térmicas. Por lo general, las centrales térmicas han sido las creadoras de hasta el 33% de la electricidad que se ha consumido en estos días tórridos con sus noches tropicales.
Las centrales térmicas de ciclo combinado transforman la energía térmica del gas natural en electricidad mediante el trabajo, a la par, de de una turbina de gas y otra de vapor. El proceso implica la puesta en marcha de dos ciclos consecutivos: el que corresponde a la turbina de gas convencional, y el que opera con la turbina de vapor. Ambos combinados generan la electricidad que llega a nuestros hogares e industrias.
Vaya por delante que la electricidad como fuente primaria no existe en la naturaleza en cantidades significativas usables. Entonces, para generarla de forma tan masiva que pueda cubrir la demanda de millones de usuarios, existen distintos métodos. Algunos son ecológicos y producen energía verde; los otros que requieren el uso de combustibles fósiles, como el gas y el petróleo.
De acuerdo con el recurso energético que interviene en la generación de la electricidad que llega al hogar, esta puede clasificarse en dos tipos de producción energética:
- Fuentes de energía renovables: dan lugar a la energía verde no contaminante. Provienen de la acción de fuentes naturales como la energía eólica y la solar, y su emisión de gases de efecto invernadero es cero.
- Fuentes de energía no renovables: utilizan combustibles fósiles y en su proceso lanzan a la atmósfera grandes cantidades de gases que provocan el cambio climático.

Formas de generar electricidad
Puesto que la electricidad se ha convertido en la energía imprescindible en nuestro día a día y se usa para todo, los grandes productores de electricidad han tenido que recurrir a diversos métodos para tenerla siempre disponible.
Los principales y más habituales son estos:
Combustibles fósiles y centrales convencionales. Energía no renovable.
Se trata de la forma más habitual de generar electricidad. Se hace mediante la combustión de combustibles fósiles como el carbón, derivados del petróleo y el gas natural. Por esa razón el precio del gas y del petróleo de los mercados mayoristas internacionales influyen en el precio de la electricidad, como queda reflejado en la factura mensual.
Los combustibles fósiles tienen una vida limitada en el planeta Tierra. Cada centímetro cúbico que se usa de esos materiales primarios no puede reutilizarse. Por esa razón recibe el nombre de fuente de energía no renovable.
La forma de generar electricidad es a través de la combustión que genera calor que se usa para calentar agua y generar vapor. Este acciona una turbina de vapor que está conectada a un generador que crea electricidad.
Esto es lo que hacen las centrales térmicas. En su proceso de generación de electricidad emiten grandes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, provocando el cambio climático que, a estas alturas, ya se ha convertido en crisis climática. Por esa razón se están buscando alternativas que no sean tan contaminantes. En ese aspecto, es posible que las centrales de biomasa sean una respuesta al calor y vapor que necesitan las centrales térmicas para cumplir con su cometido.
Las centrales nucleares y la energía nuclear
El principio para generar electricidad en las centrales nucleares es el aprovechamiento de la energía calorífica que se desprende al dividir un átomo. Casi igual que en el caso de la energía térmica, solo que esta última utiliza un reactor nuclear.
El combustible de la energía nuclear es el uranio, mineral que se extrae de la Tierra. Puesto que la presencia de uranio es limitada, estamos ante una generación de electricidad no renovable. Aunque lo cierto es que se obtiene una gran energía con una pequeña cantidad de uranio. Aunque no emite gases de efecto invernadero genera residuos radiactivos que hay que tratar de una forma concreta, puesto que la reactividad, nociva y mortal para cualquier ser vivo, tiene una durabilidad que se estima en miles de años.

Las energías renovables de origen natural
En cuanto a las energías renovables de origen natural, se trata de métodos más acordes con la naturaleza, que procuran respetar los flujos naturales que se suceden conforme a las estaciones, los cambios atmosféricos y el paso del tiempo. Las energías solar, eólica e hidráulica, tienen como objetivo aprovechar las fuentes naturales para crear una energía artificial pero que es sostenible y verde.
Energía solar: la gracia concedida por el sol
A través de placas fotovoltaicas o de centrales termo solares, este tipo de energía busca convertir la radiación solar en energía eléctrica.
Las plantas fotovoltaicas están compuestas por paneles solares que contienen miles de millones de células fotovoltaicas que captan la luz solar y la convierten en corriente eléctrica.
Las centrales termo solares son grandes campos compuestos por un conjunto de espejos que concentran la radiación en un punto concreto. Así se calienta agua hasta generar vapor que acciona una turbina. El funcionamiento es parejo al de una central térmica convencional, solo que las centrales termo solares utilizan la energía solar como fuente de calor imprescindible.
Energía hidráulica: la potencia del agua
Todos hemos visto los grandes saltos de agua de los embalses y pantanos que se utilizan para generar electricidad. La energía hidroeléctrica aprovecha la energía cinética (referente al movimiento) de una corriente de agua para producir electricidad. Por esa razón las centrales hidroeléctricas se construyen en los ríos.
Se basan en los diversos niveles en la superficie del agua para que esta, gracias a la acción de la fuerza de gravedad, mueva la turbina conectada al generador que genera la energía eléctrica.
Energía eólica: grandes campos de molinos lentos
La energía eólica aprovecha la fuerza del viento a través de la acción de aerogeneradores, esos enormes molinos de viento cuya hélice está conectada a un generador. Los aerogeneradores convierten en energía eléctrica la energía cinética del viento.
Energía geotérmica: el calor que proviene del interior de la Tierra
Es a partir de ese calor como la energía geotérmica genera corriente eléctrica. Las centrales geotérmicas son plantas térmicas en las que se aprovechan las fuentes de calor subterráneas provenientes del núcleo de la tierra.

Una comparativa que no engaña
Para calibrar la fluctuación que ha experimentado la demanda de electricidad urge hacer una comparativa con los datos de los que se dispone, correspondientes al año pasado.
Si ponemos los datos actuales en comparación con los anteriores se puede observar como la demanda en agosto de 2022 difiere de la de los meses anteriores del mismo año, puesto que en julio, mes en el que el calor no dio tregua, el consumo de electricidad aumentó un 2.8% respecto al mismo mes del año anterior. Y en junio el aumento fue del 2.5%.
En el mes de agosto entró en vigor el plan de ahorro energético del Gobierno de España para reducir el consumo de electricidad. Durante el mismo mes, la generación con ciclos combinados de gas aumentó de forma significativa, hasta convertirse en la primera fuente de generación por delante de la nuclear (que genera un 20% de la energía que llega a las casas) y de la eólica (que representa el 16%).

Ya tenemos electricidad generada. ¿Y ahora qué?
Ahora debe llegar a los puntos de consumo. Pero primero la energía debe convertirse en electricidad. Esta se transmite por vías elevadas (torres de sustentación) o subterráneas, desde las centrales hasta las subestaciones. Allí los transformadores garantizan la tensión eléctrica adecuada.
Las subestaciones mantienen la tensión correcta y suelen estar al aire libre, cerca de las centrales y alrededor de las ciudades.
La electricidad se transmite a los hogares, empresas y puntos de consumo desde las subestaciones.
El receptor no puede elegir la empresa distribuidora (lo confundirse con la facturadora, que es otra empresa distinta), ya que según la zona tocará una u otra. Por ejemplo, en el país vasco distribuye Iberdrola; en el centro de España distribuye Endesa Energía XXI, en Catalunya Fecsa, que es la dueña de las líneas y los contadores. Es la responsable de que la corriente llegue a tu hogar y se responsabiliza de las líneas, del contador y de hacer las lecturas para que la empresa comercializadora te haga llegar la factura cada mes.
En lo que se refiere a la empresa comercializadora, es la que puedes elegir. En España actúan más de 400 facturadoras distintas que compiten entre ellas a base de ofertas, para conseguir cuantos más usuarios mejor.
Las comercializadoras luchan en un mercado lleno de tarifas y ofertas distintas. En España existe un mercado libre donde pagas de acuerdo a las condiciones de tu contrato, y un mercado regulado en el que pagas mediante lo que establece el Gobierno.
Ahora ya sabes de dónde proviene la electricidad que da vida a tu casa y a tu negocio. Es camino no es fácil y la lectura de la factura, tampoco.
Trataremos ese tema en un próximo y útil artículo.