
Se trata de una buena noticia a nivel energético y también como un paso más hacia la necesaria descarbonización y en la lucha contra la crisis climática.
En lo que llevamos de año, y por lo tanto aún no estamos hablando de cifras definitivas de cierre de ejercicio, el Departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural ha registrado 25.711 montajes de placas fotovoltaicas para autoconsumo. Esta cifra supera el más del doble la de todo el año pasado.
En los últimos meses el Departament de Acción Climática, Alimentación i Agenda Rural constata que se están registrando más de 3.000 nuevas instalaciones cada mes, un hecho que su responsable, Teresa Jordà, ha definido como una “auténtica revolución de los tejados”. El departamento lo atribuye a dos hechos: el impacto positivo del decreto ley 24/2021 que simplifica su gestión administrativa, y también que el aumento de los precios de la energía ha ayudado a muchos particulares y empresas a dar ese paso.
Las cifras que consolidan la acción
El crecimiento exponencial del autoconsumo de electricidad a partir de energía solar fotovoltaica se ha consolidado a lo largo de este 2022 en el que el precio de la electricidad se ha disparado a cifras en euros por Mw nunca antes vistas.
Entonces, si en junio de 2021 había en Catalunya poco más de 13.000 montajes de placas fotovoltaicas, entre enero y septiembre de 2022 se han activado más de 25.000 instalaciones. Esto, revertido en potencia, equivale a 208,4KW, casi 2,5 veces más que en el mismo período del año 2021.
De hecho, el análisis de los datos procedentes del Registro de Autoconsumo de Catalunya muestra que el 94% de las instalaciones son inferiores a 15KW, que suman el 52% de la potencia acumulada.
La Consellera considera que 50.000 es una cifra muy positiva, pero la idea es llegar a las 500.000 para cumplir los objetivos energéticos que la Generalitat de Catalunya se ha marcado de cara a 2050. «Se trata de uno de los nuevos pilares fundamentales del nuevo modelo energético del país«, ha subrayado, «de momento, Catalunya ha llegado al 10% de este objetivo«.

Parques eólicos y proyectos fotovoltaicos
En este punto es interesante hacer balance de los parques eólicos, puesto que se trata de proyectos de gran envergadura y complejidad, que requieren numerosos trámites hasta su autorización final, tales como un proyecto de plan urbanístico y la declaración de impacto ambiental, entre otros.
Entre finales de año y el primer trimestre de 2023 se tiene la previsión de poner en marcha un total de cuatro pasques más, dos en la Terra Alta, uno en Granadella y uno último en el Priorat, y entre todos ellos sumarán un total de 100 aerogeneradores.
En cuanto a los proyectos fotovoltaicos, existen más de una treintena de autorizados, de 100MW, conectados a la red de media tensión y con razón social. En la Conselleria han recibido unas 200 propuestas, una de las cuales ya está en marcha de la mano de Som Energia.
Algunas dificultades de tramitación
En toda Cataluña hay, en este momento, 566 instalaciones en servicio que suman 5,3MW. De éstas, 45 están formadas por más de 10 usuarios, 266 sólo por dos, y ninguna suma más de 100 KM de potencia. El problema que se plantea es que si las instalaciones de los usuarios superan los 15KW deben hablar con la compañía distribuidora, y ésta les debe dar un permiso.
Este trámite muchas veces entorpece la tramitación de estas instalaciones que además, es uj problema que ralentiza la transición energética obligando a no tener grandes instalaciones sino de muchas unifamiliares, otras compartidas, y solo unos pocos proyectos grandes.
En cuanto a los excedentes energéticos, se está desperdiciando un porcentaje de energía debido a la saturación de la red de distribución y los largos plazos de la distribuidora para responder a las solicitudes de conexión a la red.