
El año 2025 deberá estar redactado el documento de programación de las actuaciones de la segunda parte del Plan de Cercanías (2026-2030), lo que requiere trabajos previos conjuntos.
La corporación corrobora que las actuaciones del período 2020-2025 se encuentran en marcha y las correspondientes inversiones garantizadas, pero debe asegurarse ahora la segunda parte.
La ejecución completa del Plan de Cercanías representa la base de infraestructura imprescindible para que la Generalitat asuma el pleno traspaso de las Cercanías.
La Cambra de Comerç de Barcelona insta a las administraciones centrales y catalana a reactivar el proceso de concertación para la programación y provisión presupuestaria de las actuaciones del Plan Cercanías para el período 2026-2030. También alerta de que, en caso de no actuar con suficiente celeridad, se podría correr el riesgo de perder una ventana de oportunidad clave para garantizar la plena ejecución del Plan de Cercanías vigente en los plazos previstos.
El Plan de Cercanías 2020-2030 consta de dos programas temporales: actuaciones inmediatas (2020-2025) y a medio plazo (2026-2030). Según han corroborado los servicios técnicos de la corporación que hacen seguimiento, el primer programa tiene sus actuaciones en pleno rodaje y las correspondientes inversiones, en principio, garantizadas.
En cuanto a la segunda parte del Plan de Cercanías
En cuanto a la segunda parte del Plan de Cercanías (2026-2030), se trata de una etapa de carácter abierto que requiere la redacción de un documento de programación específico que deberá tenerse listo en el año 2025.
Este documento deberá formular todas las actuaciones correspondientes con el mismo nivel de detalle que las de la primera parte, en base a la evaluación de los trabajos ejecutados hasta el momento, la puesta al día de las previsiones de demanda y la consideración de un posible cupo de proyectos adicionales pactados con las administraciones del Territorio. Además, se tendrán que identificar los recursos disponibles para la financiación de estas actuaciones.
Los dos años de que disponemos hasta el punto de la redacción del documento de programación suponen el tiempo justo para llevar a cabo todos los trabajos previos, y para conseguirlo, la concertación entre el Estado y la Generalitat es fundamental. Hay que tener presente que esta cuestión se trató en el marco de una reunión de la comisión Estado-Generalitat en 2021, pero no se le ha dado continuado con ningún trabajo posterior entre éstas dministraciones, hasta el momento.

Ejecutar el Plan de Cercanías, un paso imprescindible para el traspaso
El traspaso lleno de la gestión de los servicios de Cercanías a la Generalidad de Catalunya va necesariamente ligado a la dotación de infraestructura suficiente. Desde el 1 de enero de 2010, la administración catalana es titular del servicio de Cercanías con atribuciones para fijar tarifas y horarios, así como para establecer con el operador un compromiso de servicio con base en unos estándares de calidad oficiales y medibles. Este acuerdo se logró en el marco del Plan de Cercanías 2008-2015, que representaba la base de oferta de infraestructura sobre la que el nuevo titular había de terminar estableciendo un nuevo modelo de servicios. Pero ese plan quedó con un bajísimo grado de ejecución.
Sin embargo, cabe destacar que sin una base mínima de dotación de infraestructura no se puede pasar a ejercer lo que, dentro del ámbito competencial de los transportes terrestres de viajeros y mercancías, establece nuestro Estatut de Autonomía: la competencia exclusiva de la Generalitat sobre aquellos transportes que transcurren íntegramente por el territorio catalán, independientemente de la titularidad de la infraestructura.
En este sentido, desde la Cambra de Comerç de Barcelona también se reclama que para poder gestionar el sistema ferroviario de forma plenamente eficaz, es necesario también el traspaso de la infraestructura y el material móvil.
