
Los restauradores y los empresarios del ocio nocturno se muestran esperanzados y prevén llenar con cenas de empresa de cara a estas próximas fechas.
El viejo dicho de “no hay dos sin tres” se ha roto en esta ocasión, porque después de dos navidades consecutivas marcadas por la pandemia, en esta ocasión las previsiones son excelentes. Este año las reservas para celebrar las cenas de navidad de diciembre llenan las hojas de reservas de los restaurantes. Incluso más de las que pueden atender. El otro sector más perjudicado por la pandemia, el ocio nocturno, prevé llenar los locales durante estos próximos fines de semana de diciembre.
Las mejores reservas son de un mínimo de veinte o treinta personas, pero a veces la reserva alcanza hasta un centenar de personas que piden unos menús de grupo que mantendrán un precio estable pese a la inflación. El ocio nocturno también espera hacer parte de su agosto en diciembre, puesto que las cenas suelen acabar con copas y discotecas.
Esta situación contrasta con claridad con las previsiones que los restauradores y empresarios del ocio barajaban en diciembre de 2021. Hace un año la Generalitat de Catalunya, en plena campaña de vacunación masiva a la población, recomendó que todo el mundo se abstuviera de participar en las cenas de empresa, como medida para evitar contagios del Covid-19.
La comparecencia del entonces Conseller de Salud, Josep Maria Argimon, en la que apostó por evitar los encuentros con compañeros de trabajo para poder tener unas fiestas de Navidad normales con la familia, causó un alud de cancelaciones de última hora, que los restaurantes acusaron de forma notoria.

Cuestiones a tener en cuenta de cara a la cena de empresa
Sin duda, uno de los principales factores a tener en cuenta es el precio por comensal de esta cena de Navidad. Al encarecimiento de los productos que integrarán el menú hay que añadir el coste elevado de la electricidad, algo que está afectando y mucho, los márgenes de ganancias de la restauración.
El calendario también es un elemento que los restauradores observan con detenimiento a la hora de realizar sus previsiones, puesto que la mayor parte de comidas y cenas de empresa se concentran en un espacio de días bastante reducido. De hecho, las primeras reservas coinciden con el puente de la Constitución y la Inmaculada Concepción y de forma escalonada las siguientes dos semanas.
Desde el punto de vista de organizaciones patronales como Fecasarm, que agrupa a restaurantes y negocios de ocio nocturno, consideran que este año el objetivo señalado es superar las cifras del 2019. De momento el volumen de reservas está siendo positivo, por lo que anticipan una buena campaña.