
El presidente español anuncia una inversión de más de 12.000 MEUR después de reunirse con consejero delegado de la compañía.
La compañía estadounidense Cisco ha elegido Barcelona para instalar su primer centro de diseño de microchips en la Unión Europea. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado este jueves la inversión después de reunirse en el Palacio de la Moncloa con el presidente y consejero delegado de Cisco, Chuck Robbins. El centro será el primero de este tipo de la multinacional en la Unión Europea y se ubicará en el centro de innovación que la tecnológica tiene ya en la capital catalana.
La inversión se enmarca en el contexto del PERTE de los semiconductores. Sánchez ha destacado que «España se está convirtiendo en un actor clave para alcanzar el objetivo de la UE de conseguir el 20 por ciento del mercado mundial de chips en 2030«, ha dicho en un comunicado.
En un tuit en Twitter, Sánchez ha destacado que España logra atraer «otro gran proyecto, impulsado por el plan de recuperación» y ha agradecido a Robbins esta «importante apuesta por el ecosistema tecnológico español».
El gobierno español ha explicado que la inversión se ha concretado después de que Sánchez mantuviera reuniones previas con el directivo de Cisco en Moncloa en julio de 2021 y en el último foro de Davos en mayo.
La sede de Cisco en Barcelona
El centro en el diseño de chips se ubicará conjuntamente en las instalaciones que ya tiene la empresa en Barcelona, concretamente en el recinto de Ca l’Alier, una antigua nave industrial rehabilitada del barrio del Poblenou. Parte del recinto lo utiliza el Ayuntamiento de Barcelona como centro de innovación urbana. Cisco, Intel también se ha comprometido a la apertura de un laboratorio de innovación en Barcelona con 200 millones de euros de inversión. Será en alianza con el Barcelona Supercomputing Centre, a los que sumarán otros 200 millones de euros públicos
El nuevo centro se dedicará al diseño y creación de prototipos de chips pero no a la fabricación como tal de los semiconductores, un proceso que ahora mismo se encuentra principalmente en Asia. Esta es una acción más para acabar con la dependencia de Asia que padece la industria de los semiconductores en la Unión Europea.
Cisco no detalló cuántos trabajadores contratará y se limitó a detallar que el centro «empezará con un equipo de ingenieros» que esperan que crezca «gradualmente en los próximos años incluyendo las nuevas oportunidades de colaboración del ecosistema español de semiconductores».