
El principal motivo es el impacto negativo de la crisis energética
Según las previsiones económicas, Catalunya registrará un aumento del PIB del 4,3% en 2022, gracias al dinamismo del mercado de trabajo, el consumo de los hogares y la intensa recuperación del turismo extranjero.
El agravamiento de la crisis energética en Europa supondrá una inflación más persistente de lo esperado. En Catalunya, el aumento de los precios en 2023 se situaría alrededor del 5,2%, 2,3 puntos porcentuales superior a lo previsto hace tres meses. En estos momentos no se observa una espiral entre precios y salarios en Catalunya, y las expectativas de inflación siguen alineadas con el objetivo del BCE. Por tanto, la Cambra de Comerç de Barcelona prevé una moderación paulatina del incremento de los precios a lo largo de 2023.
Según el Informe de coyuntura catalana del tercer trimestre de 2022, elaborado por el equipo de AQR-Lab de la UB y la Cambra de Comerç de Barcelona, durante la primera mitad de 2022 la economía catalana se ha mostrado resiliente a pesar de un contexto económico internacional cada vez más adverso por el agravamiento de la crisis energética. Sin embargo, la moderación de algunos indicadores de actividad durante el tercer trimestre de 2022, junto con el deterioro de las perspectivas empresariales para el cuarto, hacen prever el inicio de una fase de ralentización de la actividad económica en Catalunya.
Palancas de crecimiento de la economía catalana durante el 2022
Los principales factores de apoyo al crecimiento del PIB en Catalunya en 2022 serán la fuerte creación de empleo -el motor que está sosteniendo el consumo de los hogares a pesar del descenso de los salarios reales- y la elevada afluencia de turismo extranjero.
En relación con el mercado de trabajo, el número de afiliaciones a la Seguridad Social en septiembre de 2022 fue un 3,9% superior al mismo mes de 2021 (4,9% en el caso de los asalariados en el Régimen General). Sin embargo, es necesario matizar que en los últimos meses se observa una moderación de las tasas de crecimiento, hecho que también está contribuyendo a ralentizar el consumo privado.
En cuanto al turismo extranjero, la temporada veraniega ha sido muy positiva en Catalunya. Así, el número de pernoctaciones hoteleras de turistas extranjeros en verano se situó 10,7% por debajo en relación con el mismo período de 2019, una cifra mucho más positiva en comparación con trimestres anteriores.

Las perspectivas empresariales y los indicadores adelantados de actividad se deterioran en el 3T 2022
El impacto de la crisis energética -provocando una mayor persistencia de la inflación- y el aumento de los tipos de interés por parte del BCE se está trasladando sobre la actividad económica. En este sentido, los sectores más sensibles a los cambios en el ciclo económico (como el inmobiliario y la construcción) comienzan a mostrar claras señales de ralentización. Así, la compraventa de viviendas se está moderando de forma notable, lo que está propiciando un descenso del consumo de cemento.
Adicionalmente, las expectativas de los empresarios sobre la marcha de sus negocios para el cuarto trimestre de 2022 muestran un claro deterioro, especialmente en el caso de la industria (uno de los sectores más expuestos a la crisis energética).
La crisis energética se agrava y hace prever una mayor inflación para 2023
El corte de suministro de gas ruso en Europa provocó un fuerte aumento de los precios de la energía durante el verano. Adicionalmente, los mercados de futuros anticipan que la cotización del gas permanecerá en niveles elevados, algo que podría contribuir a aumentar la inflación durante los primeros meses de 2023.
Ante este nuevo escenario, el BCE actualizó al alza su previsión de inflación para el 2022 y 2023, con un repunte más intenso del esperado de los tipos de interés (75 p.b. en septiembre). Sin embargo, las previsiones económicas dicen que el porcentaje del empresariado catalán que sostiene que aumentará sus precios de venta en el próximo trimestre, es cada vez menor.
Esta evolución permite ser moderadamente optimista, dado que podría señalizar que Cataluña ya habría alcanzado el nivel máximo de inflación en el segundo trimestre de 2022.

Previsiones económicas de la economía catalana 2022-2023
La actualización del cuadro macroeconómico de previsiones apunta a que Catalunya registrará un crecimiento sólido en 2022. Esto es gracias al dinamismo del mercado de trabajo, el consumo privado y el turismo extranjero. El aumento de la inflación para 2023 (5,2% en media anual) ha provocado una revisión a la baja del crecimiento de la economía catalana.
Las previsiones actuales sitúan el crecimiento del PIB catalán en el 1,6% 2023, un punto porcentual menos que en el anterior informe de coyuntura.
El motivo esencial que explicaría la moderación del ritmo de actividad prevista para 2023 es el aumento más agresivo de los tipos de interés por contener la inflación, lo que tendrá un impacto negativo sobre el consumo de los hogares y la inversión.
Adicionalmente, el empeoramiento de las perspectivas mundiales provocarán una menor afluencia de turismo extranjero y un crecimiento más modesto de las exportaciones de bienes.
En conclusión, 2023 será un año complicado para la economía catalana. Sin embargo, hay dos factores que nos permiten ser optimistas a medio plazo.
- Lo primero es que Catalunya no se encuentra inmersa en una espiral entre precios y salarios. Una vez superados los factores coyunturales que impulsan al alza la inflación , el aumento de los precios debería moderarse paulatinamente.
- El segundo es que, a pesar de este escenario adverso, se prevé un descenso de la tasa de paro en Cataluña en 2023. El motivo es que la introducción de los ERTO ha tenido un impacto positivo destacable sobre el funcionamiento mercado de trabajo. Esto ha permitido a las empresas ajustar de forma temporal su demanda de trabajo en etapas de estancamiento o recesión. Así, se prevé una moderación del crecimiento de las horas trabajadas 2023, pero sin un aumento significativo del número de parados.

